Nacido de lo que nos pedían.
Doublegram empezó con una pregunta que nos llegó durante años, de todas las formas posibles: ¿cómo se consigue que una comunidad en Telegram funcione mejor?
Quien gestiona un grupo pedía dejar fuera el spam y los bots, entender qué pasa en el chat, conseguir que la gente participe más. Quien usa Telegram para trabajar pedía lo mismo, y además un canal que mantener vivo y clientes a los que atender.
Cada petición se convirtió en una herramienta. Doublegram es la suma de todas esas respuestas.



